domingo, 8 de abril de 2012

En el pico Aneto todo se hace realidad...





Y tú, emparentado, arraigado a la Tierra, te alzas impune y misericordioso a más de tres mil metros sobre los diminutos humanos, alargando tus nieves, tus nieblas, tu corazón de roca para unirte en sagrado matrimonio a los Cielos...todo ésto es nuestro, es mío, y sigo sin poder descubrir qué es lo que me hace tan afortunada, a la vez tan vulnerable, tan lejana de tí, tan lejana de tu alma, tan lejana de tu esencia, tan conectada con ella...